¿Cuáles son los tipos de accidentes de tráfico más comunes?

tipos de accidente más común

Con cada trayecto en coche somos susceptibles de tener cualquier percance, algunos muy remotos y otros que están a la orden del día. Siempre que se vaya a hacer un viaje en coche hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones, hoy te contamos qué tipos de accidentes de tráfico son los más comunes.

Todos hemos presenciado o vivido alguna vez cualquier tipo de accidentes de tráfico. A continuación, te mostramos los más comunes y que, sin duda, podrían evitarse. Bastaría con ser consciente de la responsabilidad que supone ponerse frente a un volante.

Según el último estudio de la DGT los tipos de accidentes de tráfico más comunes son:

  • No respetar las prioridades de circulación
  • Distracciones
  • Mantener una distancia de seguridad inferior a la debida
  • Saltarse un paso de peatones
  • Exceso de velocidad
  • Saltarse un STOP
  • Invadir parcialmente el sentido contrario
  • Circular por un carril en dirección contraria o prohibida
  • Usar indebidamente el alumbrado del vehículo

Estos tipos de accidentes de tráfico reúnen la mayor parte de los siniestros en vías urbanas (solo se han tenido en cuenta los accidentes en los que tiene la responsabilidad el conductor).

Dicho esto, pasamos a explicar cómo podrían evitarse algunos de estos accidentes:

Tipos de accidentes de tráfico

Percances producidos por distracciones

El 30% de las víctimas por accidente de tráfico se producen debido a alguna distracción en la conducción y a pesar de que el uso del teléfono es la más común, los navegadores también suponen un factor de riesgo importante dentro de los tipos de accidentes de tráfico.

Si sueles utilizar el GPS, piensa que tienes que programarlo antes de iniciar tu recorrido. De lo contrario, busca una zona segura en la que detenerte para buscar tu objetivo. Nunca intentes localizar un destino mientras estás al volante.

También resulta común que el cansancio pueda provocarte alguna distracción. Un gran número de siniestros se producen cuando un conductor se queda dormido. Evita iniciar un viaje si no has descansado lo suficiente. Además, recuerda que cada dos horas se debe hacer una parada para estirar las piernas y airearse.

Accidentes en semáforos y pasos de peatones

El 4% de los accidentes se producen al saltarse un semáforo en rojo. En muchos casos la negligencia reside en apurar el ambar, un gesto muy común y muy peligroso, por eso es esencial respetar las normas de circulación y esperar nuestro turno. Un choque entre vehículos en grandes avenidas donde se va a gran velocidad puede ser fatal.

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Cuando veamos que un semáforo está cerca de cambiar a rojo, no intentemos acelerar. Posiblemente el vehículo que vaya por delante se detenga. Muchos accidentes se producen por colisiones por detrás. Recuerda que se debe guardar una distancia de seguridad con el resto de vehículos.

Además, los atropellos van en aumento. No siempre será el vehículo el culpable, pero los pasos de cebra están entre los principales puntos negros. Los golpes con peatones y bicis por desgracia son cada vez más comunes.

Inclemencias meteorológicas

La lluvia, nieve, granizo o viento en ocasiones también son causas de contratiempos.

No debes confiarte cuando la situación de la carretera se complica por culpa del clima. Recuerda en ese caso reducir la velocidad y poner más atención que nunca. No hay que soltar el volante bajo ningún concepto.  En caso de no poder circular por falta de confianza, busca detenerte en un lugar en el que no causes un problema o peligro. Siempre es mejor parar la circulación y continuar cuando la situación sea algo más tranquila.

El exceso de velocidad, alcohol o drogas

Son otras de las principales consecuencias de desgracias en la carretera. Muchas veces no hacemos caso a las diferentes señalizaciones que nos indican que no puedes ir a más de una velocidad establecida.

Superar el límite establecido acaba con consecuencias fatales. No es lo mismo tener un accidente circulando a 40 km/h que a 120 km/h.

Además, está totalmente prohibido conducir bajo los efectos de cualquier bebida alcohólica o droga. Esta norma no se termina de respetar y un gran número de percances se producen por ese mismo motivo.

Cuando un conductor circula bajo los efectos de cualquier estupefaciente pierde las capacidades y el riesgo de sufrir un siniestro crece.

Conducir un vehículo no es un juego. Y como siempre ha dicho la DGT con toda la razón del mundo… Lo importante es llegar. ¡Buen viaje!

 

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